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22 de enero de 2013


Ya al traicionar a su padre, la vida apareció ante ella como un largo camino de traiciones, y cualquier traición nueva la atraía como un vicio y como una victoria, ¡No quiere permanecer en sus filas! ¡No quiere  permanecer en esas filas siempre con la misma gente y las mismas conversaciones! Por eso la excita tanto lo injusta que es. La excitación no le resulta desagradable, al contrario, Sabina tiene la sensación de haber vencido y de ser aplaudida por alguien invisible.
Pero inmediatamente después de aquella embriaguez llegó la angustia: ¡Este camino tiene que terminar en algún sitio! ¡Alguna vez tiene que dejar de traicionar! ¡Algún día tiene que detenerse!
Era de noche e iba de prisa por el andén. El tren para Ámsterdam ya está en la estación. Buscaba su vagón. Abrió la puerta del compartimiento hasta el cual la había conducido un amable revisor y vio a Franz sentado en la cama, que ya estaba hecha. Se levantó para darle la bienvenida y ella lo abrazó y lo cubrió de besos.
Tenía unas ganas terribles de decirle, como la más trivial de las mujeres: ¡No me abandones, no dejes que me vaya, dómame, esclavízame, sé fuerte! Pero eran palabras que no podía y no sabía pronunciar.

Adorar a Kundera por sobre todas las cosas!

19 de septiembre de 2011

Traición: desde pequeñitos el padre y el maestro nos decían que es lo peor que puede imaginarse. Pero qué es la traición? Traición significa abandonar las propias filas. Traición significa abandonar las propias filas e ir hacia lo desconocido. Sabina no conoce nada más bello que ir hacia lo desconocido.
[...] El deseo de traicionar la invadió de nuevo, de traicionar su propia traición. Le comunicó al marido (ya no veía en él a un gamberro, sino tan sólo a un borracho inoportuno) que lo abandonaba.
Pero si traicionamos a B, por cuya causa habíamos traicionado a A, de eso no se desprende que nos reconciliemos con A. La vida de la pintora divorciada no se parecía a la vida de sus padres traicionados. La primera traición es irreparable. Produce una reacción en cadena de nuevas traiciones, cada una de las cuales nos distancia más y más del lugar de la traición original.

25 de agosto de 2011

 24 de agosto.-
Es una ironía, el azar. Llamarlo paradoja escatima el sarcasmo que encapsula. Llamarlo paradoja, lo insulta.
Yo comprendo mi limitación, supongo, y soy tan ilusa como para pasar por alto la lógica, pero suficientemente inteligente para distinguir la realidad. Es evidente la necesidad de significado a cada mínimo detalle de insignificancia.
Y si es así? Que tal si por azar todo es azar, es decir, por azar el azar es azar; aleatoriamente todo ocurre de manera aleatoria, por una casualidad nos rige la casualidad? Y qué voy a saber yo, si lo que entiendo lo hago por un casual y lo que soy, lo soy por el mismo motivo? Claro. Llegados a este punto de la nada, si es eso remotamente posible porque por azar todo se puede -como sea-, qué mejor defensa que negar lo inaceptable. O sea, vivir en el kistch.
El kistch otorga significado a la insoportable levedad del ser. Inventamos la belleza para concretar lo que nos excede, para corporizar lo imaginario, para huir de lo casual. Creamos lo bello como escudo al sinsentido. Con la belleza todo es simple porque no tiene explicación, surge del sentir, que no tiene explicación.
Cuando el sentir se manifiesta como tal, sin embargo, entra en una contradicción porque es por sí mismo, no se explica, solamente nace crece y se manifiesta, entonces asume las características que nosotros mismos encontramos en nuestra propia perdición, el azar. Y qué hacemos? Apelar al sentimiento, masificarlo, encasillarlo e ignorar la explicación que podemos buscar pero no vamos a obtener. Predicamos el progreso y cuando nos damos cuenta del error, inmediatamente, orgullosos, nos limitamos en nuestra propia limitación. 
Es fácil aferrarse a la belleza para vivir, aferrarse a la idea de un destino para desligarse de toda responsabilidad pero al mismo tiempo creer en un futuro.
Pero es emocionante vivir saltando al vacío con los ojos cerrados y desligados de todo significado y determinisimo, así todo es nuevo, sorprendente, inesperado. Es una nueva concepción poética del ser, no la destinación, no, el libre albedrío de la existencia, de lo que se quiere o se desea solo por azar, pero es igualmente hermoso que si estuviera fijado en el universo ancestralmente.
Y también es insoportablemente leve y no, no, no podemos soportarlo, es un peso demasiado grande sobre nuestras conciencias aleatorias y la paradoja vuelve porque el desapego a un destino que jamás existió es inaceptable por lo tanto eliminado por el kistch que es la piedra angular de lo poco que somos y elegir el peso de la noción de la levedad es aún más pesado que el peso del peso de nuestros destinos que siguen sin existir y nosotros abajo, más abajo, encadenados por azar a una mentira.

12 de julio de 2011

28

Tenía ganas de hacer algo para que ya no le quedara escapatoria. Tenía ganas de destruir brutalmente todo el pasado de sus últimos siete años. Era el vértigo. El embriagador, el insuperable deseo de caer.
También podríamos llamarlo la borrachera de la debilidad. Uno se percata de su debilidad y no quiere luchar contra ella, sino entregarse. Está borracho de su debilidad, quiere ser aún más débil, quiere caer en medio de la plaza, ante los ojos de todos, quiere estar abajo y aún más abajo que abajo.

5VIII20

Cartografiar el vínculo reclama deconstruir la noción que se oculta en el verbo tener. Vínculo como categoría supraordenada a yo a la s y la...